sábado, 12 de junio de 2010

5-El enbrujo de la noche
-¿Molesto?-dijo Leo.

-Oh, no para nada. Estoy aquí con mis pensamientos.

-Y ¿has llegado a alguna conclusion?

-Sí, que de noche se piensa mejor que de día.

Aquel comentario me hizo pensar, d enuevo, eso que dice mi padre "piensa antes de hablar". Vaya absurdo pensamiento.

-Eh,bueno¿ esta bien la fiesta?eh.

-Sí, aunque cuando empiezan ha hablar de temas que me ponen de los nervios. Es un poco...

-¡Desesperante!.Pero por lo menos no te persiguem como a mi.

-Por Dios, que loco esta este mundo.

Y empecé reirme. Pero aún tenía la imagen de aquel misterioso muchacho. Aún estaba pensando cuando dijo:

-Oye Blanca, ¿que tal si quedamos un día y debatimos sobre las insoportables conversaciones superfluas?

-¡Quién sabe! algun día de estos.Bueno me tengo que ir ya.

-Yo que tu, antes me despediría de Rebeca. Sino te estará mirando mal durante un mes. Te lo digo por experiencia propia.

-Seguiré tu consejo.

Me levanté y fuí hacia el interior de la casa. Abrí la puerta de la terraza y al instante apareció Rebeca y con los ojos muy abiertos dijo:

-Blanca, te estaba buscando. Vamos a partir la tarta.

-La verdad es que, es muy tarde y me tengo que ir ya a casa. Sino mi tia Silvia creerá que abuso de su confianza. Ademas me empiezo a aburrir un poquillo.

De pronto su cara de jubilo y amabilidad se transformó en un candíl encendido. Sin hacer mucho caso a sus palabras cogí mi chaqueta y salí de aquella casa. Para mi sopresa me esperaba Leo sobre su moto y dijo:

-¿Te llevó?

-No esta vez Leo. Pero gracias de todas formas. Hasta otra-dije mientras andaba de camino hacia la casa de mi tia Silvia. De nuevo volví a atravesar el bosque lleno de una neblina muy espesa.. En lugar de dar miedo ahora daba un aire de misterio y de mágico a la vez. Sentía cansancio y paré en medio de un claro. Me senté y observe el cielo. Apenas se veía, lo único que veía eran los frondosos árboles que casí podian tocar las estrellas con sus copas. Oí el suave susurro del viento sobre las hojas. Una ráfaga me sorprendió de improviso. Cerre los ojos y sentí aquella sensación de tranquilidad. Los abrí de nuevo y vi la misma neblina que antes pero esta vez con aquel misterioso muchacho en medio del claro.

Al instante le pregunte:

-¿Quíen eres?

Pero él no me respondió. en vez de eso se fue.

-Espera-fui tras él,pero el corría más rápido que yo y no le pude alcanzar. Sin saberlo, me perdí en el bosque solo por seguir a ese misterioso muchacho.Pero ahora el bosque ya no tenia algo mágico sino un aire más sombrió y tenebroso. Mire a mi alrededor pero nada me era familiar para encontrar el camino. Entonces una voz dijo:

-Blanca

-¿Cómo sabes mi nombre? y ¿que quieres de mi?

Entonces aquella voz desapareció y detras mio aparecio aquel muchacho.El mismoq ue habia visto en la fiesta de Rebeca. esta vez le ví a imagen completa. Vestía unos pantalones negros y una camisa azul claro. Su pelo ,negro, estaba despeinado y se mecia con el viento. Un ángel en la oscuridad eso es lo que él parecia.

-Por favor, no te asustes Blanca. Permiteme presentarme.Me llamo William Blue y se tu nombre por que todo el pueblo lo conoce.

-Ah,vale. Pero,¿por que me has echo llegar aquí así?

-La verdad es que no se porque- dijo mientras aparecia en su rostro perfecto una sonrisa que dejaba ver uno dientes tan relucientes como perlas marinas. Note sus ojos mirandome a la vez que me ponían tan nerviosa como para convertirme en un delicado flan.

3 comentarios:

  1. De momento el único amor que existe en la historia es el de Blanca hacia su tia y primas.

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  2. si,si,si... muahahahhaa
    (8) love is in the air everywhere I look around(8)

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